9/14/2014

Sólo fuiste otra cerveza



No me pidas más amores.
Los gasté todos
entre noches y cubatas.
No me pidas más canciones.
Las olvidé todas
entre besos de rebajas.

No me pidas ya más nada.

No quiero darte.
Flores no eran suficientes,
pedías el jardín entero.
No quieres darme.
Yo sólo busco algo
de amor a buen precio.

Las esquinas han cerrado,
hace frío en las aceras
y los borrachos nos hemos cansado
de beber sin límite alguno
iluminados por la luna llena.

Los borrachos estamos llorando.
Lloramos solos.
Solos y a la vez tan juntos.

Las barras han cerrado.
Hace frío en nuestras casas
y tú y yo nos hemos cansado.
Cansado el uno del otro.

Así se abra el infierno entre nosotros
que no habrá ni una lágrima
en esta despedida.
Así te hieles y los rescoldos
de esta relación tan bonita
te abrasen esos ojos.

Habría conquistado todo por ti,
lo merecías.
Pero me demostraste que era mentira.
Habría dado todo por ti,
tu vida y la mía.
Pero demostraste que era todo mentira.

Mentiras por la noche.
Mentiras bajo las mantas.
De madrugada, en el monte.
Mentiras con importancia.
Mentiras sin consuelo.
Mentiras en vodka y naranja.
En las caricias, en los besos.
Al fin y al cabo mentiras.

Tus mentiras, mi corazón.
Tus mentiras, ahora sangra.
Tus mentiras, envuelto en un puño.
Tus mentiras, ha sido aplastado.

Y mis verdades.
No me queda ni un cigarro.

Te llevaste de mí tanto
que me sentía etéreo por dentro,
como murmurado por las sombras.
Te di de mí tanto
que me sentía como un secreto,
de boca en boca, nunca a salvo.

Y ahora somos comidilla,
comidilla en este bar,
un entrante en este barrio.

Sólo un par de palabras:
tu error fue no quitarme
la voz a la vez que las ganas.
Y para mí ya sale el sol
y tu recuerdo es una muela extirpada.
¿El dolor? Ya pasó
como pasan ante mí
cervezas en esta barra.

Sólo fuiste otra cerveza.



9/12/2014

No creo



Dios no se entiende con mujeres

que cacen en la noche fría

corazones diluidos en botellas.




Yo no creo, soy hereje

de las dudas de tu filosofía

y de cómo te asaltan las estrellas.




Yo no creo, soy ateo

de las vidas infinitas

en un mundo de paseo.




Viva Dios, que muera el cielo

y las risas permitidas

en el chaflán de mis recuerdos.