7/04/2016

A hierro



Quien a hierro es educado

acabará dando dulces

a los vástagos que alimente.



Y a mordiscos acabará su tortura.



Pero no todo el mundo es capaz

de matar a sus dioses

a bocados.



Quien a hierro es educado

acabará dando madera

a los vástagos que alimente.



Y con yesca continuará su tortura.



Pues no todo el mundo es capaz

de matar a sus dioses

a palos.



Quien a hierro es educado

acabará dando pólvora

a los vástagos que alimente.



Y con plomo eternizará su tortura.



Y es que no todo el mundo es capaz

de matar a sus dioses

a balazos.



Hay un dios esperándonos

en cada casa, cada esquina,

cada iglesia.





Está en nuestra mano matarlo.



4/17/2016

9 mm


Necesito una nueve milímetros y tres balas.

Una que acabe
con el peso que cargo
por conciencia desde el inicio.

Otra que ahuyente
a los indeseables
de sollozar en mi oficio.

Y la última dirigida
con todo mi odio mascado
a tu corazón ennegrecido.

Me han dado una nueve milímetros
pero tan sólo dos proyectiles.

Adivina quién va a seguir vivo.


3/26/2016

Minerva es fuerte



Minerva tiene
cada mañana que se levanta
un mal recuerdo:

hay algo que no hizo
hay algo que sí
y algo que ojalá no hubiera hecho.

Minerva tiene el valor
que muchos no tenemos.

Por desgracia para ella
­—para todos—
los hombres no están preparados
para una mujer de su talla.

Los hombres
nos escondemos
como niños
ante una MUJER.


No nos han educado para disfrutarla.




2/08/2016

Mi futuro



Miro, hechas, las maletas;



creo que el tren ha pasado.
Un vecino toca el saxo
y mi ventana lo disfruta.
Hay un ruido de coches
que quiere asesinar la música.


Mi madre, desde la puerta,
chilla más fuerte que el saxo
los versículos de la Biblia.
Yo sólo miro las maletas:
están hechas. ¿Es temprano?


Ya no se oye el saxo,
pero los versículos retumban
en cada una de mis paredes;
Murcia me está diciendo
que el último tren ya ha pasado.



Miro, hecho, mi futuro.



1/17/2016

De raíz



Yo ataco el problema
cada viernes, de raíz.

En una salita
sentadas, mis ganas
meditan si esta noche
te la dedico a ti.

Mi mente, aviesa
al otro lado
lee los poemas
que una vez te escribí.

Mi corazón, borracho
no hace acto de
presencia.
Hace tiempo que lo perdí.

La chimenea palpita
cada viernes, de este abril.