4/17/2016

9 mm


Necesito una nueve milímetros y tres balas.

Una que acabe
con el peso que cargo
por conciencia desde el inicio.

Otra que ahuyente
a los indeseables
de sollozar en mi oficio.

Y la última dirigida
con todo mi odio mascado
a tu corazón ennegrecido.

Me han dado una nueve milímetros
pero tan sólo dos proyectiles.

Adivina quién va a seguir vivo.